Pero además en el día a día las dificultades a las que se enfrenta una persona con degeneración macular hacen de simples actividades cotidianas grandes retos a superar:
Pérdida de la independencia personal
- Dependencia de otros para ayuda en tareas cotidianas
- Incapacidad para trabajar
- Pérdida global de autonomía, pérdida de objetivos y sentimientos de culpa
Pérdida de actividades de ocio
- Incapacidad de realizar aficiones (por ej., leer, hacer deporte)
Pérdida de actividades sociales
- Pérdida de conexión social
- Dificultad para cuidar el propio aspecto
- Aislamiento respecto al entorno tanto social como familiar
- El valor otorgado por los pacientes a la calidad de vida con DMAE neovascular es mucho peor que el correspondiente a muchas enfermedades terminales. Ésto demuestra el impacto devastador aunque infravalorado de la enfermedad*
*Brown. Can J Ophthalmol 2005;40:277–87
Williams RA et al. Arch Ophthalmol. 1998;116:514-520
Morris B et al. Postgrad. Med. J. 2007;83;301-307