La retinopatía diabética

La retinopatía diabética lesiona progresivamente los diminutos vasos que nutren los ojos con sangre rica en oxígeno debido a un nivel de glucosa crónicamente elevada. Se trata de una causa importante de ceguera que es preciso prevenir y que afecta con mayor frecuencia a los pacientes diabéticos insulinodependientes y en menor medida a los no insulinodependientes. Esta alteración retiniana o macular del fondo de ojo atribuida a la diabetes se hace más importante a medida que aumenta el tiempo de desarrollo de la enfermedad con riesgo de procesos proliferativos, exudado macular, hemorragia retiniana, desprendimiento de retina y pérdida de visión (Rosenblatt RJ, Benson WJ. Diabetic Retinopathy. In: Yanoff M, ed. Opthalmology. 2nd ed. St. Louis, MO: Mosby; 2004;877-887).
En las personas diabéticas el exceso de glucosa circulante se metaboliza por la vía de los polioles transformando parte del excedente de glucosa en sorbitol. La elevación de las tasas de este compuesto a nivel intracelular está relacionada con un aumento de la presión osmótica, edema intracelular, hipoxia y estrés oxidativo, que desde el punto de vista clínico se traduce en un mayor riesgo de desarrollo de cataratas, retinopatía y neuropatía diabética (Pereira Delgado E. Retinopatía diabética. Nuevas perspectivas en oftalmología. Barcelona: Glosa-Esteve, 2005; Montes SV, Saucedo MA, Wojtownik TR, Wilka NN. Retinopatía diabética: revisión. Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina 2008; Marzo (179): 10-15).
El exceso de glucosa mantenida en el tiempo induce también la glicosilación no enzimática de las proteínas alterando la funcionalidad de muchas proteínas por cambio irreversible de sus estructuras, especialmente los cambios en la permeabilidad de las membranas basales de gran interés en el desarrollo de la retinopatía diabética (Pereira Delgado E. Retinopatía diabética. Nuevas perspectivas en oftalmología. Barcelona: Glosa-Esteve, 2005).
Distintos elementos y nutrientes con efecto antioxidante han demostrado su interés al bloquear la unión de los grupos amino libres con el carbonilo de la glucosa y de esta manera intervienen bloqueando la fase temprana y reversible de esta reacción de glicosilación no enzimática de las proteínas. Este efecto también se extiende al bloqueo de las reacción de autooxidación de la glucosa circulante disminuyendo en buena parte la producción de radicales libres. Estas propiedades relacionadas con las sustancias antioxidantes presentes en los alimentos especialmente frutas, verduras, hortalizas y cereales integrales pueden apoyarse en la suplementación con vitaminas E, C, carotenoides, selenio y zinc.
Para evitar o minimizar el problema es imprescindible controlar los niveles de glucemia y situarlos en valores aceptables. Reducir el exceso de peso si existe; controlar los niveles de lípidos sanguíneos y evitar la hipertensión arterial. No fumar. Es muy conveniente estimular la práctica regular de ejercicio físico (1 hora diaria) y una dieta con un abundante contenido en verduras frescas, frutas y cereales integrales, además del consumo frecuente de pescados y frutos secos, alimentos ricos en ácidos grasos omega 3. En pacientes diabéticos es importante diseñar una dieta que incorpore alimentos de bajo índice glicémico y mantener niveles adecuados de hemoglobina glicosilada en sangre en base a una estrategia sostenible de: dieta personalizada, actividad física diaria y pauta farmacológica si procede (American Diabetes Association. Standards of medical care in diabetes--2010. Diabetes Care. 2010 Jan;33 Suppl 1:S11-61).
Los pacientes diabéticos deben realizar controles semestrales o anuales de su salud ocular acudiendo a consulta con su Oftalmólogo para valorar el estado de su agudeza visual, fondo de ojo, tensión ocular etc.
Debemos recordar que la mayor parte de los pacientes diabéticos no presentan pérdida de agudeza visual hasta fases muy evolucionadas de su retinopatía diabética. Situación que puede ensombrecer el pronóstico y los resultados del tratamiento.
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